2008 fue un año qué, para aquellos que gustamos de otro cine, nos ha deparado buenas propuestas fílmicas; y de la mano de festivales como el BAFICI o el de cine alemán, nos ha acercado propuestas de otras latitudes que de otra forma hubiera sido muy difícil degustarlas en estas tierras.
Amantes del buen cine, esta es, humildemente, una reseña de las películas imprescindibles que han pasado por nuestras manos, y que todo cinéfilo que se precie de tal no debería dejar pasar:

Ø
La maldición de la flor dorada: la tan esperada obra de Zhang Yimou que completa su trilogía de filmes épicos. Impactantes decorados para una joyita de corte Shakesperiano; intrigas palaciegas, amores y traiciones en este film que dista mucho de ser de artes marciales… si piensan que los chinos solo hacen películas de acción, es necesario que la vean y después hablamos.
Ø
Be with me: otro ejemplo que nos muestra que en oriente no solo se realizan películas de acción. Eric Khoo nos retrata la historia de una mujer que, pese a ser ciega y sorda se sobrepuso y es un canto a la esperanza y a la vida; alrededor de su ejemplo, el director mecha tres historias de amor y soledad, fiel reflejo de toda una sociedad cada vez mas comunicada y a la vez mas solitaria.
Ø
Los fantasmas de Goya: el viejo maestro Milos Forman (el mismo de Amadeus y Valmont) utiliza la figura de Francisco Goya para retratar un tiempo vertiginoso en la España napoleónica, mostrándonos hombres y mujeres que tratan de adaptarse a los cambios bruscos de la historia, y a sus consecuencias. Cualquier parecido con la realidad actual, es solo imaginación del lector.
Ø
Muerte en un funeral: Comedia británica, que confirma una vez mas, que se puede hacer reír sin necesidad de caer en chistes sexuales, escatológicos y/o burlándose de lo diferente.
Ø
La leyenda del perro amarillo: siguiendo la idea desarrollada en su película anterior (La historia del camello que llora) la directora Byambasuren Davaa (Mongolia) documenta la vida de una familia de pastores y la relación que entabla la hija de la familia, de siete años, con un perro encontrado en una cueva; a la vez que se relata la leyenda que une a los canes con los humanos. Para aquellos que gustan de las historias sencillas.
Ø
Persépolis: dibujos animados para adultos (siii… leyeron bien). La historia de una niña que se va transformando en mujer en la Irán del Sha y de los seguidores fundamentalistas del régimen del Ayatollah; los exilios, los choques culturales y los tabúes. Imperdible, anímense.
Ø
El baño del Papa: Película uruguaya, ambientada en el año 1988, en el pueblo de Melo y al momento en que Juan Pablo II visita el mismo. Pobladores humildes que viven del contrabando, ven en esta visita la oportunidad de sus vidas, vendiéndoles comida a los peregrinos que llegarán. Para Beto, esta oportunidad pasa por ofrecer los servicios de un baño público. Rareza rioplatense, que recuerda por su simpleza a películas como Historias Mínimas.
Ø
Lo que perdimos en el camino: de la danesa Susanne Bier, que no le pesa para nada filmar en Estados Unidos con actores de la gran fábrica de sueños. Como nos tiene acostumbrados, la directora se despacha con un dramón familiar, muertes y adicciones incluidas, en una memorable actuación de Benicio del Toro. No defrauda a aquellos que seguimos a esta directora.
Ø
Paranoid Park: quién dijo que todo está perdido en el gran país del Norte?? Con un ritmo que acompaña la apatía del adolescente protagonista, el film ancla en la difícil etapa de la vida de un joven que participa en un accidente y por ausencia familiar queda atrapado entre la culpa y la confesión. Recomiendo mirarla con un ojo crítico y teniendo en cuenta no solo lo que se ve. Muy buena.
Ø
The Fall: sin ninguna duda - desde mi humilde opinión, claro está – la mejor película que he visto este año. Solo para aquellos que todavía permiten ser seducidos por una historia, dejándose llevar por un relato mágico y surrealista. Ambientada en un hospital de Los Ángeles en la década del ’20, un joven (actor doble de riesgo) y una nena india se relacionan y pasan sus horas armando una historia épica de amor y traiciones que, obviamente tiene mucho de ellos; con un desarrollo visual impresionante, se irán involucrando con los personajes creados -tiempo atrás escribí algo sobre este título.

Ø
La suerte de Emma: se pueden tocar temas tan sensibles y caros como la muerte sin necesidad de convertir al film en un drama terrible; es lo que hace esta cinta alemana (atención a este nuevo cine alemán, sencillo y a la vez profundo). Una granjera, agobiada por sus deudas, vive en la granja heredada de sus padres con sus cerdos; aparecerá en la vida de esta mujer sencilla, un hombre que sabe que le queda poco tiempo de vida… para mirar profundamente.
Ø
Yo serví al rey de Inglaterra: del director checo Jiri Menzel (ganador del Oscar por “Trenes rigurosamente vigilados”). El film sigue el devenir de Jan Dité, un pequeño hombrecito camarero y de pocas luces, que sueña con ser millonario en la Praga previa a la invasión alemana durante la segunda guerra mundial… nuestro personaje, aferrándose a su meta, intentará alcanzar su objetivo aunque a su alrededor el mundo se esté desmoronando. Ojo que está ambientada en las décadas del ’30, ‘40 y ’50, y no en la actualidad, no se confundan.
Ø
Rancho aparte: con un libro original del actorazo Julio Chávez, esta joyita argentina se adentra en un tema tan nuestro: el choque entre el campo y la ciudad, a partir del reencuentro de dos hermanos. Aparecen los reproches y los pases de facturas que identifican a aquellos que tenemos familia también en el interior. Casi una obrita de teatro.

Ø
I’m not there: Interesante rareza. Film sobre la vida de Bob Dylan, tomando fragmentos en distintos momentos de la vida de este músico y poeta, seis actores diferentes lo recrean de manera original y personal, dándole a cada interpretación un toque diferente, objeto final del retrato de este polifacético artista. Para mentes muy abiertas.
Ø
4 minutos: otra joyita alemana: Dos mujeres muy diferentes entre si se interrelacionan en una cárcel para mujeres: una, señora mayor, dicta a las internadas clases de piano; la otra, joven misteriosa con habilidades extraordinarias para interpretar. La profesora se fijará como meta domesticar a esta alma indómita y prepararla para un próximo certamen, pero antes deberán limar asperezas y diferencias entre ellas.
Ø
El secreto del bosque: presentada inicialmente en la última edición del BAFICI, este filme japonés, con el ritmo propio de las películas provenientes de esa isla, nos muestra la relación que establece una asistente social, con un anciano que vive en un asilo… ambos cruzaran un bosque que guarda un secreto.
Ø
Cordero de Dios: este fue un año con buenas propuestas argentinas. Una de ellas es esta obra, donde pasado y presente se entrecruzan a partir del secuestro de un empresario. Su hija, emigrada a España durante la dictadura verá despertar fantasmas del pasado, reproches familiares y heridas aún abiertas.
Ø
Después del casamiento: Otra vez la danesa Susanne Bier nos sorprende con un drama familiar; Jacob ha dedicado casi toda su vida a ayudar a los chicos de la calle en la India… a partir de una invitación de un hombre de negocios dispuesto a donar una importante suma, Jacob deberá volver a su país y presenciar la boda de la hija de este empresario. Esta reunión traerá a la luz secretos y silencios escondidos por muchos años.
Ø
Posdata: te amo: Por qué el tema de la muerte no puede ser abordado como superador para los que quedan???... tal es la consigna de este film romántico, donde nos muestran a una pareja muy unida que, como todos mortales, tienen diferencias y discusiones por cosas hasta sin sentido. A la muerte de él, ella deberá seguir con su vida, para lo que su difunto esposo ha dispuesto cartas que le ayuden a sobrellevar la pérdida y volver a ser feliz.
Ø
Café de los maestros: siguiendo el ejemplo de Buena Vista Social Club, un homenaje a los próceres vivientes de la escena del tango. Envidia deberían dar estos músicos que siguen con una garra que más de un joven argentino ha perdido.
Ø
Los falsificadores: el tema de la segunda guerra mundial sigue dando que hablar; esta vez, en un campo de concentración un selecto grupo de judíos son obligados a falsificar moneda extranjera, saben bien cual será su destino cuando el trabajo esté concluido. De yapa, la música del film es del argentino Hugo Díaz.

Ø
Hacia rutas salvajes: Dirigida nada menos que por Sean Penn, basada en un hecho real, el film nos muestra el idílico viaje buscando la verdad absoluta de un joven que todo lo tenía: hijo de una familia de clase media alta americana decide abandonar todas las comodidades de su vida e iniciar un viaje de búsqueda interior a Alaska; en el recorrido se encontrará con personajes de los mas impresionantes y sencillos, como flores en el desierto. Vale la pena sus casi tres horas.
Ø
El nido vacío: Otra película argentina para tener en cuenta. Un matrimonio que, una vez que los hijos crecen y se van, se encuentran frente a sus miedos, soledades e inseguridades. La actuación de Oscar Martínez es inmejorable.
Ø
La desconocida: La última obra del italiano Giuseppe Tornatore; drama con toques de suspenso. Una joven ucraniana, que tiempo atrás ha trabajado como prostituta, se obsesiona con la hija de una familia acomodada. Desgarrador film de denuncia sobre la trata de personas.
Ø
Mi hermano es hijo único: Los mismos guionistas de la Mejor Juventud, ahora nos acercan la historia de estos dos hermanos, Manrico el mayor, es líder de organizaciones de izquierda, mientras que su hermano menor, es un impulsivo activista fascista. Entre ambos, Francesca, la novia del mayor que se identifica mucho con la espontaneidad del hermano menor. Drama que sirve para mostrar las contradicciones de la Italia de principios de los ’60.
Como ven, hay para todos los gustos, en un 2008 con pocas buenas ofertas de parte de Hollywood. Todavía hay buenas ideas que pueden ser retratadas por el séptimo arte.